El Girona depende de sí mismo para salvarse. Pese a haber enlazado tres derrotas (Betis, Valencia y Mallorca), los catalanes tienen una nueva oportunidad para acercarse a los 42 puntos: el lunes visitan Vallecas para enfrentar a un desgastado Rayo que vendrá de jugar en Estrasburgo la vuelta de las semifinales de la Conference League.
Con 38 puntos en el casillero, el margen respecto al descenso es mínimo: dos puntos. El Sevilla cogió aire y mandó al Alavés a la zona roja de la tabla. Está todo tan comprimido que hay hasta tres equipos con 38 puntos (Elche, Mallorca y Girona) y dos con 39 (Espanyol y Valencia).
Míchel, cuyo futuro está cada vez más lejos de Montilivi, no podrá contar con Bryan Gil el lunes. El gaditano será baja por sanción y el técnico pierde a un revulsivo en su regreso a Vallecas. Vio la quinta amarilla ante el Mallorca y deberá cumplir ciclo. Bryan, que lo jugó prácticamente todo hasta la jornada 26, apenas suma 69 minutos en los últimos tres encuentros (Madrid, Valencia y Mallorca).
El extremo, esencial para Míchel, sufrió una rotura parcial del ligamento lateral interno de la rodilla derecha en marzo y estuvo poco más de un mes en la enfermería. Reapareció en el Bernábeu, sumando unos 20 minutos, los mismos que disputó en los dos duelos próximos.
La competencia es elevada. Ounahi lleva semanas ubicado en banda izquierda, especialmente desde la lesión de Vanat. Y quien está siendo el revulsivo en las segundas partes es un Joel Roca que, tras marcar en Mestalla, se ganó a pulso la titularidad ante el Mallorca.
El de Camprodon apunta al once en Vallecas. Un futbolista de la casa y que siente el 'orgull gironí' como el que más. Van de Beek continúa ejercitándose con el grupo y está pendiente de recibir el alta médica, mientras que Abel Ruiz realiza trabajo sobre el césped y podría no haber dicho su última palabra esta temporada.