Claudio Giráldez sorprendía el domingo pasado con una mención sobre Williot Swedberg, que acababa de firmar una maravillosa asistencia para que Borja Iglesias marcase su decimotercer gol en esta Liga con el que le Celta cerró una importante victoria frente al Elche. El atacante sueco afronta este sábado en el Metropolitano su partido número cien con la camiseta celeste. Será su regreso a la capital madrileña después de firmar un inolvidable doblete en el Bernabéu que supuso el inicio de la cuenta atrás para Xabi Alonso como técnico del Real Madrid. Con esos dos tantos, el internacional sueco engordaba unos números que le sitúan con nueve goles y seis asistencias después de disputar 37 partidos en lo que va de temporada, en la que ha sido el máximo goleador céltico en la Liga Europa, con cinco tantos.
«Williot es un tío feliz. Entiende los roles, se adapta a ellos, trabaja. Es impasible, como veis. Parece que ni siente ni padece y eso para mí es una virtud tremenda, que sienta que puede reventar el partido de inicio o saliendo desde el banquillo. Porque cuando todo el mundo está muy cansado, es un jugador muy frío. Hoy ha hecho una obra de arte. El pase que ha hecho a Borja es una barbaridad, y lo hace desde una tranquilidad pasmosa. Y cuanto más frío lo ves, mejor jugador es. Es una suerte tenerlo en el Celta, con los números que está haciendo y todo lo que aporta. Si lo veis calentar en el previo o por ahí, que va con una cazadora, parecía que era un turista que pasaba por aquí. Lo digo en tono de humor porque hemos ganado y hay que estar un poquito más contentos», concluía el entrenador del Celta su relato sobre un jugador de apenas 22 años, que disfruta de su cuarta temporada en Vigo, donde su valor de mercado se ha revalorizado hasta situarse en los 15 millones de euros, según Transfermarkt.
El internacional sueco afronta en este último tramo de la temporada el reto de poder disputar su primer Mundial con una selección que consiguió una plaza en la fase de repesca, en la que estuvo presente Williot, aunque no contó con minutos ni ante Ucrania ni ante Polonia. Pero cuenta con muchas opciones de participar en la cita mundialista americana del próximo mes de junio ya que las selecciones podrán convocar hasta 26 futbolistas. Y como recuerda Giráldez, su pupilo reúne unas condiciones técnicas inmejorables y una gran capacidad para adaptarse a cualquier circunstancia. El seleccionador del país escandinavo tendrá en cuenta seguramente al joven talento céltico. De hecho, esta temporada contabiliza nueve goles con la celeste, de los que cuatro los firmó saliendo desde el banquillo. Esos números, sin embargo, no se ajustan a la sensación generalizada de que su efectividad en el remate aumenta notablemente cuando participa como suplente. Como apunta Giráldez, la lucidez futbolística de Williot quizás tenga más que ver con su estado de ánimo, con la serenidad que suele mostrar al afrontar muchos de los partidos que con los minutos que tenga por delante. Por ejemplo, su irrupción en el Bernabéu fue estelar. Reemplazó a Pablo Durán en el descanso y a los ocho minutos firmó el primer gol, tras un remate de espuela que sorprendió a todo el mundo, incluso aThibaut Courtois. El guardameta belga, uno de los mejores del mundo, nada pudo hacer en el minuto 93 para evitar la humillación de ver cómo Williot entraba andando en su portería, con el balón pegado al pie, para firmar el segundo tanto del Celta e infligir una derrota a los merengues que tuvo consecuencias muy negativas para Xabi Alonso.
Después de disfrutar de aquella noche mágica en el Paseo de la Castellana, Williot regresa a la capital madrileña para cumplir su partido número 100 con el Celta, por el que firmó en el verano de 2022, con apenas 18 años, tras un desembolso de cinco millones y medio de euros. Coudet lo vio demasiado tierno para debutar en la élite. Fue Carlos Carvalhal quien le dio la oportunidad de estrenarse con la celeste: el 5 de noviembre de 2022 ante Osasuna, en Balaídos, sustituyendo a su amigo Strand Larsen. La llegada de Giráldez le ayudó a mantener su progresión como una de las piezas más valiosas del equipo celeste, con el que acumula 19 goles y 12 asistencias. Su último tanto en la Liga fue en Mestalla, estadio al que acudía de pequeño con su padre cuando la familia se instaló en Valencia. Entonces, Williot soñaba con jugar algún día en ese mismo escenario con el conjunto ‘che’. Ese tanto sirvió para que el Celta sumase la última victoria a domicilio en lo que va de curso, con la que igualó el mejor registro fuera de casa de la historia del club vigués. Mañana, el escandinavo tendrá la oportunidad de protagonizar otra actuación estelar como ante el Real Madrid o dejar detalles de su inmensa calidad técnica, como el pase de tacón a Borja Iglesias ante el Elche.